En medio de la discusión para reformar los estándares de educación en 46 estados, más el Distrito de Columbia, organizaciones de la comunidad hispana, en conjunto con grupos afroamericanos y asiáticos, levantaron la voz ayer en la capital de país, para destacar las carencias en el acceso y nivel educativo que tienen los niños y jóvenes latinos en escuelas públicas.
El tiempo de hablar es ahora, cuando el Centro para las Mejores Prácticas, de la Asociación Nacional de Gobernadores (NGA) y el Consejo de Oficiales de las Principales Escuelas Estatales (CCSSO) se encuentran en plena difusión del primer borrador de la propuesta “Iniciativa de Estándares Esenciales Estatales Comunes” (Common Core State Standards Initiative).
Dicha medida pretende reformar las pautas educativas desde kindergarten hasta decimosegundo grado en los estados adjuntos al proyecto, en las áreas de inglés y matemáticas.
Según las estimaciones del Departamento de Educación, en 2005, el 86% de los hispanos en octavo grado leían por debajo del nivel de su curso, comparado con un 63% de alumnos blancos. Una cifra alarmante, considerando que los latinos representan un quinto de la población total de estudiantes del país. Asimismo, más del 40% de los escolares hispanos abandonan la escuela secundaria cada año, de acuerdo a estimaciones entregadas por la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).
Específicamente en California, mientras el 70% de todos los estudiantes del estado se gradúan, 2 de cada 5 alumnos latinos y afroamericanos no concluyen sus estudios, de acuerdo al Departamento de Educación de California.
“Somos probablemente la comunidad que más sufre en el sistema actual y por lo tanto tenemos mucho que ganar con la implementación de nuevos esquemas”, aseguró a La Opinión Brent Wilkes, director ejecutivo nacional de LULAC.
Diferentes organizaciones latinas, en conjunto con entidades afroamericanas, asiáticas y nativo americanas, agrupadas en la Campaña para la Equidad en la Educación Secundaria (CHSE), dieron sus recomendaciones ayer en el Capitolio, para que la iniciativa de estándares comunes incorpore las necesidades específicas de las comunidades de minorías étnicas. Entre ellas figuraron: considerar el hecho que los estudiantes de inglés pueden necesitar pautas especialmente adaptadas, tanto para aprender el idioma, como para su instrucción en otras materias, junto a sus pares. También se enfatizó que si los estándares no están acompañados por fuertes incentivos para los estados y distritos, que les permitan delinear sus currículos y evaluaciones, los estudiantes de escuelas con bajo rendimiento, estarán en una posición mayor de desventaja con la elevación del nivel. Además, la recomendaciones destacaron que la adopción de estándares comunes debe incluir un plan para que los estados se hagan responsables de suplir las necesidades únicas de los estudiantes de color.
El siguiente paso en el plan es presentar una propuesta en que se analice la situación y necesidades educativas grado por grado, lo que se realizará en diciembre de este año. Posteriormente, en enero se efectuará una validación de las recomendaciones, para implementarlas progresivamente.




