Las cucarachas, esos insectos tan repugnantes, cada dÃa sorprenden más a los investigadores del mundo, especialmente a los de la UNAM, quienes han llegado a la conclusión que esos bichos se han convertido en los monarcas del planeta, pues lo habitan desde hace 350 millones de años.
Añaden en sus estudios que son supervivientes y han desarrollado vÃas evolutivas que, prácticamente, las han hecho invulnerables a los fenómenos ocurridos en las distintas eras geológicas por las que ha atravesado la Tierra.
Además, su éxito reproductivo las convierte en plaga nociva, pues contienen 40 bacterias en el organismo, que pueden provocar la muerte del ser humano o animales. No obstante, son utilizadas para experimentos, remedios curativos y, quizá, en un futuro sean el alimento del hombre, dijo la investigadora del Instituto de BiologÃa (IB) de la UNAM, Julieta Ramos-Elorduy Blásquez.
Dentro de los estudios sobre esos insectos, se ha determinado que son tan resistentes que pueden permanecer 15 dÃas en el refrigerador, con una temperatura de menos cuatro grados centÃgrados y “cuando se les saca siguen vivas, después de 20 minutos empiezan a mover sus antenas, las patas, se enderezan y huyen”, detalló la investigadora universitaria.
Agregó que tienen la capacidad de adaptación, lo que les permite vivir sin comer dos o tres meses y se mantienen en un estado de diapausa (detención de desarrollo); pueden permanecer un mes sin tomar agua, pues absorben la humedad de los alimentos. Por si fuera poco, sobreviven dos semanas sin cabeza.
“Comen lo que sea, pues en el tubo digestivo tienen simbiontes que les ayudan a digerir los alimentos; como todos los insectos, secretan antibióticos en su cutÃcula (exoesqueleto), asà que no son atacadas por ningún hongo o bacteria”, abundó.
Su periodo de vida es de seis u ocho meses, y su resistencia se debe, en gran medida, al mismo uso de insecticidas, asà que para eliminarlas “no hay nada mejor que un buen pisotón; otra solución es la limpieza escrupulosa en lugares donde se almacenan alimentos, principal causa de congregación”, expresó la académica.
Otras investigaciones han arrojado conocimientos como que esos bichos son omnÃvoros, pues necesitan poco alimento y pueden consumir todo lo que encuentran a su paso, como polvo de concreto, pegamento y hasta herrumbre de fierro; “son perfectas, aunque la gente las odie”, agregó.
Además, la bolsa en donde depositan sus huevecillos, la ooteca, es una estructura dura, que contiene feromonas de repulsión, para evitar que otros animales se acerquen, y tiene capacidad hasta para 50 crÃas, dependiendo de la variedad.
Se estima que existen alrededor de cuatro mil 500 tipos, la mayorÃa de campo, de distintos tamaños y colores; comúnmente se alimentan de plantas o frutos. Sin embargo, 12 especies citadinas son una plaga nociva, por el medio contaminado en el que se desarrollan, pues deambulan entre desechos putrefactos.
Las cucarachas comunes que habitan en las urbes representan 0.5 por ciento del total; las más frecuentes son la Periplaneta Americana, Blattella Germánica y Blatta Orientalis Linneo. Éstas tienen alrededor de 40 bacterias patógenas en el organismo, y pueden causar la muerte del ser humano, reiteró la especialista.
Estos insectos suelen caminar sobre los alimentos, dejando detritos; además, tienen la costumbre de regurgitar la comida parcialmente digerida, o de secretar sustancias por medio de glándulas odorÃferas. No obstante, para ser consideradas dañinas deben habitar en grandes grupos, puntualizó.
Cuentan con un poderoso aparato bucal masticador, con mandÃbulas grandes y filosas; la Periplaneta americana, ejemplificó el investigador, puede arrancar un pedazo pequeño de carne y deja la zona llena de microbios.
Todas las especies tienen alas, pero algunas no suelen utilizarlas, pues no las necesitan y son menos desarrolladas, resaltó.
Sin embargo, no todo es negativo de estos insectos, ya que investigaciones recientes destacan que también se deben reconocer sus beneficios. Hace un año, se realizó un experimento ruso en el que se envió al espacio una cucaracha para analizar los efectos de la microgravedad; de igual manera, serán utilizadas para saber si hay vida terrestre en otros planetas, por medio de robots que tienen la apariencia de estos bichos; además, su anatomÃa ha sido utilizada para experimentos de robótica.
Asimismo, Julieta Ramos-Elorduy ha recorrido, junto con un grupo de académicos universitarios, comunidades del paÃs, para registrar los remedios curativos fabricados a partir de esta especie, analizarlos y registrarlos en tablas su uso medicinal.
Mientras que el también investigador del IB, Enrique Mariño Pedraza, abundó que entre las enfermedades que provocan se encuentran la disenterÃa por Shiagella, abscesos causados por Staphylococcus, infecciones entéricas por Salmonella, inoculación urogenital por Escherichia coli; lepra por Mycobacterium leprae, y peste por Pasteurella pestis.
Algunas también fungen como hospederos intermediarios de ciertos helmintos (gusanos) y de huevecillos de este tipo de parásitos, entre ellos la Taenia saginata, Ascaris lumbricoides y Ancylostoma duodenale.
Estos insectos suelen caminar sobre los alimentos, dejando detritos; además, tienen la costumbre de regurgitar la comida parcialmente digerida, o de secretar sustancias por medio de glándulas odorÃferas. No obstante, para ser consideradas dañinas deben habitar en grandes grupos, puntualizó.
Cuentan con un poderoso aparato bucal masticador, con mandÃbulas grandes y filosas; la Periplaneta americana, ejemplificó el investigador, puede arrancar un pedazo pequeño de carne y deja la zona llena de microbios.
Todas las especies tienen alas, pero algunas no suelen utilizarlas, pues no las necesitan y son menos desarrolladas, resaltó.
Pueden presentar el fenómeno de partenogénesis, es decir la fertilización de los huevecillos sin la presencia del macho, como un mecanismo de defensa, prevención y sobrevivencia. Tienen tigmotaxia o tendencia a permanecer en contacto, asà se sienten seguras. Otra cualidad es que excavan y anidan en la tierra y, por ello, aunque se elimine a los ejemplares adultos, perduran las ootecas.