El presidente Barack Obama planea firmar una orden ejecutiva el jueves para cerrar en un año el centro de detención en Guantánamo y suspender los juicios a sospechosos de terrorismo que se efectúan allÃ, dijo un alto funcionario del gobierno.
La orden ejecutiva forma parte de un grupo de tres esperadas inminentemente sobre cómo interrogar y enjuiciar a combatientes de al-Qaida, el Talibán u otros organismos extranjeros que se cree sean una amenaza para Estados Unidos.
La prisión fue establecida en el 2001 en la base naval estadounidense en la bahÃa cubana de Guantánamo por el presidente George W. Bush luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre de ese año en Estados Unidos.
Los juicios de guerra para juzgar a sospechosos de terrorismo comenzaron en el 2006.
El funcionario dijo que el presidente Obama firmará la orden el jueves, cumpliendo asà su promesa de campaña de cerrar unas instalaciones en las que crÃticos de todo el mundo afirman que se violan los derechos de los detenidos, tanto a nivel internacional como al nivel de las leyes estadounidenses.
El funcionario habló a condición de guardar el anonimato porque el evento aún no ha sido anunciado oficialmente.
En esa base naval están detenidos unos 245 hombres, mientras que en la Base Aérea de Bagram en Afganistán hay otros 600. La mayorÃa llevan años recluidos sin ser acusados formalmente.
En Guantánamo, dos jueces militares estadounidenses aceptaron el miércoles una solicitud de Obama para suspender los juicios por 120 dÃas y revisar los tribunales castrenses.
El proyecto de la orden ejecutiva de Obama, del cual la AP obtuvo una copia el miércoles, aborda sólo la prisión de Guantánamo.
“En vista de las preocupaciones significativas suscitadas por esas detenciones, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional, la reubicación pronta y apropiada de los individuos detenidos actualmente en Guantánamo y la clausura de las instalaciones promoverÃan la seguridad nacional y los intereses de la polÃtica exterior de Estados Unidos, asà como los intereses de la justicia”, señaló la iniciativa.
Al menos tres cárceles militares en Estados Unidos -en Fort Leavenworth, Kansas; Camp Pendleton en California y Charleston en Carolina del Sur- podrÃan recibir a los detenidos en Guantánamo, dijo otro funcionario. También es considerada, indicó, la prisión Supermax en Florence, Colorado, donde están recluidos el conspirador del 11 de septiembre Zacarias Moussaoui y Eric Rudolph, quien fue declarado culpable de colocar una bomba en los Juegos OlÃmpicos de Atlanta.
El lÃder republicano en la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo que una “mayorÃa de comunidades locales en Estados Unidos no quieren a peligrosos terroristas importados a sus vecindarios”.
El presidente del Comité Judicial del Senado, el demócrata Patrick Leahy, ha dicho siempre que Estados Unidos puede recibir a los detenidos “como ha manejado a los peores criminales y otros terroristas antes”, dijo su vocero David Carle.
Por lo pronto se ignora cómo serÃa el nuevo proceso a los sospechosos.
Un alto funcionario del gobierno dijo que entre 60 y 120 reos de Guantánamo pueden ser considerados de bajo riesgo y transferidos a otros paÃses, sea para rehabilitarlos o liberarlos. Solamente Portugal ha aceptado recibir a algunos detenidos, agregó, aunque continúan los contactos diplomáticos.
Un portavoz del Departamento de Estado dijo que desconocÃa por ahora qué naciones han sido contactadas.
El secretario de Defensa, Robert Gates, solicitó la noche del martes la suspensión de juicios militares en Guantánamo por 120 dÃas. Dos jueces militares aceptaron la petición en los casos de cinco hombres implicados en los ataques del 11 de septiembre y de un canadiense acusado de matar a un soldado estadounidense en Afganistán en el 2002.
“El presidente ha hecho saber con claridad sus intenciones”, dijo el miércoles el vocero del Pentágono, Bryan Whitman.
El grupo defensor de derechos humanos que está en Guantánamo para observar la sesión de esta semana de la corte de crÃmenes de guerra dio la bienvenida a lo que parece ser la aproximación del fin de los tribunales especiales.
“Es un importante paso positivo en la dirección correcta”, declaró Jamil Dakwar, abogado de la organización American Civil Liberties Union.
“Es un gran primer paso, pero es sólo un primer paso”, consideró Gabor Rona, director internacional de Human Rights First.
Sin embargo, el supuesto jefe terrorista Khalid Sheikh Mohammed dijo a la corte en Guantánamo que se opone a la suspensión. “Debemos continuar para que no nos retrasemos, para avanzar”, declaró Mohammed.










