Cuando la temporada pasada se criticó con dureza el pobre nivel futbolístico de Enrique Esqueda, Ramón Ángel Díaz fue el primero que lo defendió.
El “Pelado” salió en defensa de su jugador, a quien elogió, pues considera que tiene cualidades para ser pieza importante en las Águilas. Bueno, pues ayer fue el joven delantero quien salvó el pellejo del entrenador argentino en el estadio Corona, donde increíblemente el América vino de atrás y venció 2-1 al Santos.
Esqueda ingresó en el segundo tiempo, cuando los Guerreros ganaban 1-0 con gol de Juan Pablo Rodríguez y los de Coapa no tenían pies ni cabeza, y ayudó a realizar el milagro con una estupenda asistencia para que Salvador Cabañas anotara el tanto del triunfo ante la incredulidad del rival, que había sido mejor que el visitante.
Sabemos que así es el futbol, no siempre gana el que juega mejor, sino el que hace los goles, y anoche fue el América, que siempre contará con un depredador temible como Salvador Cabañas, el hombre de las dos anotaciones.
ESQUEDA, EL REVULSIVO
Cabañas será recordado por el par de goles. Sin embargo, Esqueda fue el revulsivo que necesitaban los amarillos para remontar el marcador y de paso iniciar con el pie derecho el torneo Clausura 2009, luego del fracasotototototote en el InterLiga.
También hay que destacar la gran actuación del chileno Jean Beausejour, quien asistió a Chava para el 1-1, cuando, insistimos, las Águilas nada habían hecho para igualar.
Y por supuesto hay que resaltar el regreso del capitán Pavel Pardo, quien en el primer tiempo se vio algo nervioso, pero en la parte complementaria mostró toda la clase que lo caracteriza.
No debemos olvidar a Memo Ochoa; el guardameta cumplió cuando fue requerido.
POCO DEL SANTOS
En cuanto a los Guerreros, podemos decir que ‘pinta’ bien el delantero colombiano Dar-win Quintero, quien en el primer tiempo estuvo a punto de hacer un golazo, aunque el balón rozó el poste de la puerta de Ochoa.
El gran problema de los laguneros está en la defensa, donde Juan Pablo Santiago y Rafael Figueroa titubearon muchísimo ante la simple presencia de Cabañas, que podemos decir que jugó solo, pues Robert de Pinho pasó de noche.
Los laguneros extrañaron en la zaga al argentino Fernando Ortiz, que ayer dio un discreto juego con la camiseta americanista.
Otro que se enfrentó a su ex equipo fue Édgar Castillo. El joven mexicano estuvo bastante participativo con las Águilas y puede ser un hombre importante, si es que las lesiones lo dejan en paz.










