La llegada de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos genera expectativas en la mayoría de los mandatarios latinoamericanos sobre las medidas que adoptará para hacer frente a la crisis financiera.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo ayer que espera que Obama, “que salió de las elecciones con una fuerza política inédita en Estados Unidos, no se va a desgastar en un año sin resolver la crisis, él va a tener que tomar decisiones para que no se agrave”.
Según Lula, la población estadounidense atribuye la crisis al gobierno del actual presidente, George W. Bush, pero si un año después no se ha resuelto, comenzarán a atribuir la responsabilidad al gobernante que asumirá el poder en enero.
“Creo que Obama es bastante inteligente como para tomar medidas rápidas y evitar que la crisis crezca aún más”, sostuvo.
Para el presidente peruano Alan García, el “liderazgo” y “convicciones políticas” del futuro mandatario estadounidense “serán decisivos para que la comunidad internacional encuentre de manera responsable y equitativa una salida a la crisis que actualmente afecta las finanzas y la economía mundial”.
La cancillería ecuatoriana indicó ayer en un comunicado que Correa envió una carta personal a Obama para felicitarlo por “el importante triunfo alcanzado en las elecciones”.
Esa victoria representa la voluntad del pueblo estadounidense “de seguir a un nuevo líder que representa la necesidad de cambio y esperanza en su propio país y alrededor del mundo, particularmente en esta época de grandes desafíos”, indicó el documento.
Desde el punto político, el canciller venezolano Nicolás Maduro declaró ayer que la elección de Obama es un momento histórico para las relaciones internacionales y que los pobres, inmigrantes y negros de Estados Unidos han optado por un “nuevo marco” en la diplomacia.
La elección de Obama “pareciera exigir que se acaben las guerras, que se acabe el hegemonismo imperial, que se acabe el intento de sacarnos uno o otros recursos naturales, que se conozcan los temas financieros sobre la base de respeto en todas partes y que haya términos de intercambios justos”, agregó.
El presidente venezolano Hugo Chávez repetidamente ha dicho que cree que las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos, que están en su punto más bajo en años, podrían mejorar con Obama a la cabeza del gobierno estadounidense.




