Joan Guzmán perdió primero ante la báscula su oportunidad de buscar el tÃtulo mundial de los ligeros. Y terminó arrojando la toalla antes de que sonara siquiera el primer campanazo de un combate por el honor.
El dominicano desistió de pelear el sábado por la noche con el estadounidense Nate Campbell, monarca de la división, quien abandonó el Beau Rivage Casino sin haber sufrido un rasguño y con sus tres cetros en la bolsa, tras una serie inusitada de hechos.
Unas cuatro horas antes del combate, Guzmán habló con sus promotores y les dijo que no se sentÃa bien para pelear. La contienda habÃa sufrido ya un duro golpe en la ceremonia de pesaje del viernes.
Guzmán dio un peso de 138,5 libras (63 kilogramos), el cual superó por más de tres libras (1,4 kilos) el lÃmite de la categorÃa, que es de 135 libras (61 kilos).
El dominicano recibió un plazo de dos horas para volverse a pesar, pero ni siquiera volvió a la báscula.
“Hice todo lo posible para pelear”, dijo Campbell. “Dije que lo enfrentarÃa sin importar cuánto pesara. Al final, yo creÃa que lo más importante era que la pelea se realizara”.
Los tÃtulos de Campbell, de la Federación Internacional de Boxeo, Asociación Mundial y Organización Mundial (FIB, AMB y OMB) no hubieran estado expuestos de haberse realizado la contienda, ante la imposibilidad de que Guzmán diera el peso.
Guzmán (28-0 con 17 nocauts) renunció al tÃtulo superpluma de la OMB, a cambio de la oportunidad de enfrentar a Campbell (32-5-1, con 25 nocauts).










