Por Magrico N.
Nuestra bandera nacional representa en su franja blanca la paz que nuestro país tiene y por la cuál nos unimos como hondureños para recobrar lo que se ha perdido.
Nuestro país está y ha estado pasando por mucha violencia y cada día se ha incrementado en todas las áreas donde convivimos, hospitales, carceles, escuelas, hogares, zonas rurales, centros de trabajo y recreación, estadios, agregado a esto secuestros, asesinatos y un sinnumero de situaciones que han hecho que los hondureños se encuentren inseguros.
El 15 de Mayo del año en curso se reunieron mas de 50 mil hondureños en la capital industrial, San Pedro Sula, para pedir un BASTA YA A LA VIOLENCIA, RECUPEREMOS LA PAZ, no importandoles el calor infernal que los acobijaba sosteniendo la bandera azul y blanco de casi cuadra y media de largo.
“Vale la pena sudar por sostener la bandera, es un orgullo, al igual que pedir por la paz”, expresaban muchos de los caminantes y es que al frente, atrás y a los lados de las dos franjas azules y una blanca central, con cinco estrellas en el centro, toda una sociedad decidió asirse con fuerza de la tela que los representa; simbolizaban que así se debe sacar al país de donde está, ganandole a los violentos y no con actos que nos hacen ser el país número uno en violencia.
Héctor “Tito” Guillén, Monseñor Ángel Garachana , Misael Argeñal , empresarios, futbolistas, padres de familia, ancianos, jovenes, y muchos trabajadores comenzaron la marcha provocando la atención de los encargados de dar seguridad. La gran bandera se movió a lo largo de la tercera avenida y tras ella, el país, representado por la capital industrial que dejó de oír a los políticos por un momento y escuchó su propio sentir. Los hondureños se reencontraron, volvieron a pensar en el prójimo, en el que caminaba al lado. Se reencontraron como amigos, como simples seres humanos que recorren un camino común llamado vida.
“Esperando llegar a tocar el corazón de los asesinos y a controlar la violencia y orando a Dios que obre en el corazón de la gente”,
La marcha avanzó lentamente con ansias de un mañana mejor para los niños. “Simplemente queremos paz”, expresaban agitando a la vez pañuelos blancos, globos, y palomas blancas dibujadas.
Al final lo que importaba era demostrar que el país necesita un cambio, que la violencia está golpeando a Honduras en serio y que ya no se puede seguir en silencio o dar la espalda. Más de 50 mil sampedranos lo hicieron. Se manifestaron pacíficamente, unidos, sin distinciones, representando a todo un país. El final de la marcha blanca llegó al parque central pasadas las cinco de la tarde y el objetivo estaba cumplido: pedir por la paz, por esa palabra que beneficia y que lleva a soñar con un mañana mejor. Ahora, hay que trabajar por ella día a día.
Dios bendiga nuestro país HONDURAS
Estas son muchas frases que a travez de la marcha se expresaron por los caminantes:
“Apártate del mal busca el bien”.
“Paz en Honduras para un mejor futuro”.
“Con la paz en nuestros corazones construimos una mejor nación”.
“Queremos una Honduras en paz”.
“Construyamos juntos una ciudad de paz”
“Vivamos en paz, vivamos en buena onda”
“Digamos no a la violencia en los estadios”
“La justicia es el fruto de la paz”.
“No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón”.
“Por un país en paz, pedimos un alto a la violencia y a la impunidad”.
“En Honduras queremos la paz y la justicia”.
“Nosotros también hemos perdido familiares. Basta ya, queremos paz”