Aguascalientes, Aguascalientes.- Inobetable, contundente fue el triunfo que alcanzó el sevillano Antonio Barrera en esta séptima corrida de la feria de San Marcos al cortar cuatro orejas, tras una descollante actuación, en la plaza Monumental que registró un poco más de media entrada, bajo un clima que mantiene el termómetro con una alta graduación. Digamos que Barrera se situó de golpe y porrazo entre los triunfadores del serial y es el primer matador que alcanza cuatro orejas en una tarde en la lidia ordinaria, sin necesidad del toro de regalo.
Hay que señalar que las faenas de Barrera no tuvieron desperdicio y aprovechó a sus toros, los mejores del encierro, al máximo. Fueron faenas debidamente ensambladas, con ligazón, muy medidas, digamos matemáticamente hechas. Ni un pase más ni un pase menos y, sobre todo, que Antonio, independientemente del valor que lo ha colocado en un sitio, sacó a relucir el temple y clase en su quehacer taurino.
No fue ese torero atrabancado, de bisuterÃa, con un toreo de efecto destinado al conglomerado. Barrera aprovechó todo lo bueno que tenÃan los astados de Fernando de la Mora, que en esta ocasión tuvieron más opciones que los de su esposa Vicky, que dejaron mucho que desear. Los dos de Barrera fueron superiores y el primero de Mora. Los demás se dejaron meter mano. Desde que se abrió de capa arrancó los olés al ejecutar dos largas rodillas en tierra y de pie parones con tersura. Luego de la suerte de varas se echó el capote a la espalda y engarzó cinco gaoneras sin enmendar el terreno a pies firmes y ajustadas quedando a milÃmetros de la faja los pitones. Sacó a relucir su gallardÃa y en el centro del ruedo recibió a Rompeplatos al ligar dos pases por atrás y seguir con el de pecho sin moverse. Vinieron los ayudados, los naturales, los cambios de muleta para finalmente cobrar soberbio estoconazo que hizo rodar sin puntilla al toro para ser premiado con las dos orejas y los gritos de torero… torero… Gran ovación en el centro del ruedo. En ese toro el subalterno Armando RamÃrez saludó en el tercio por magnÃfico par de banderillas. No todo quedó ahà porque Antonio Barrera mejoró su actuación con otra faena que electrizó a la concurrencia, que no se cansó de corearlo. Inició su trasteo con rodillas en tierra y entretejió varios muletazos en esa posición. Ya de pie, ayudados con temple y en redondo con el de pecho. Y como pocas veces se ve, cuajó tres dosantinas seguidas con sabor. Luego tres circurrets y más ayudados en redondo llevando al toro embebido en los vuelos de la muleta. Naturales de temple y largueza. Pidió la pelea de gallos y no se la concedieron y tuvo que callar a la banda. Un desplante y tiró la muleta para que la plaza se cayera. Con otro estoconazo acabó con la vida de Rociero para otras dos orejas en que el juez regateó una.
MORA
Sin llegar a algo relevante, VÃctor Mora se vio más asentado y cambió su actitud, que todavÃa no es la mejor, estuvo bien con capa y muleta variado, pero le falta dejarse ver más, que el público se dé cuenta que está ahà y mostrarle las condiciones del enemigo. Tuvo buenos momentos sobre ambas manos y mató de estoconazo para una oreja, pues estaba naufragando en su toreo. En el otro, que no fue del todo propicio, también tuvo buenos momentos, pero sin redondear.
ORTEGA
El diestro tlaxcalteca tampoco tuvo toda la suerte de su lado en el sorteo, y luego su primero se estrelló en un burladero y dio la impresión que se habÃa fracturado el cráneo y se dolÃa, por lo que no tuvo buen desempeño. Cubrió los tres tercios. Pinchazo y estocada para retirarse en silencio. En su segundo tuvo un sensacional tercio de banderillas escuchando grandes ovaciones y dianas. Con la muleta la res tuvo pocos pases y se los dio Rafael y se ancló el toro. Estocada apenas desprendida. Petición de oreja que no se concede y nuevamente la bronca contra el juez que no le hace caso al público, quien nuevamente le hizo recordatorios familiares y pidieron su cabeza.
MORANTE
Antonio Morante de la Puebla tampoco tuvo suerte en su lote y tampoco se asomaron los duendes, aunque sà tuvo pinceladas. En el primero empezó bien, elegante y con plasticidad en sus pases, pero no acabó la faena. Pinchazo y tres cuartos para silencio. Su segundo fue asperillo y sin recorrido. Le intentó y logró otros buenos momentos que le corearon y lo sacaron al tercio.
PARA HOY
Esta tarde se dará la octava corrida con otros siete toros de Mimia-huapam para el rejoneador Gastón Santos y los diestros Morante de la Puebla, Ignacio Garibay y Arturo MacÃas “El Cejas”.










